Asset Allocation Insights

No es momento de arriesgar en renta variable

Viernes, 10/23/2020

Estamos viviendo un periodo extraordinario. A me- dida que los temores sobre la segunda ola de la CO- VID-19 se extienden por toda Europa, reina la incer- tidumbre sobre el Brexit y se avecina un cambio de gobierno en Estados Unidos, cabría esperar que las valoraciones se situaran en mínimos históricos. Sin embargo, aunque los sectores afectados por el virus se han desplomado, los mercados bursátiles —impul- sados por los títulos tecnológicos— siguen batiendo máximos históricos.

Viernes 23/10/2020 - 15:23

A pesar del pesimismo macroeconómico, los mercados se ven respaldados por diversos factores positivos. Factores como el actual dinamismo económico positivo —pese a su ralentización—, unos tipos de interés ultrabajos, la actitud marcadamente acomodaticia de los bancos centrales y el despilfarro de los Gobiernos se han aunado para desembocar en un potente cóctel de ingresos o activos generadores de rentas. En términos generales, las valoraciones de la renta variable continúan baratas en comparación con los bonos y los tipos.

Aunque somos tentativamente optimistas en nuestro posicionamiento, no es momento de asumir riesgos. En su lugar de ello, hemos adoptado una posición neutra en renta variable. A corto plazo, la combinación de un dinamismo macroeconómico más débil, el resurgimiento de la COVID-19 y la agitación electoral en Estados Unidos genera riesgos de caídas que exigen más visibilidad. La paciencia traerá consigo oportunidades más adelante.

Reducir la exposición a la renta variable

De esta manera, hemos llevado nuestra cartera a una posición más neutra al reducir la exposición a los principales ETF de renta variable estadounidense y a diversas estrategias de gestión activa de calidad y valor. Sin embargo, el entorno macroeconómico menos favorable se equilibra con un marcado apoyo por parte de la política presupuestaria y monetaria. Esto brinda protección ante un posible nuevo varapalo a la actividad y justifica una visión macroeconómica positiva de cara a los próximos 12-18 meses.

La configuración del Congreso podría influir en el tamaño y la composición del gasto presupuestario en 2021, pero habrá oportunidades de aumentar la exposición al riesgo en las carteras en función del resultado electoral definitivo. Según el resultado de los comicios, es decir, en caso de que la presidencia y las dos cámaras del Congreso queden en manos de los Demócratas,     el estímulo presupuestario en 2021 podría dinamizar de modo significativo algunos sectores de la economía estadounidense.

Cualquier noticia sobre una vacuna eficaz contra la COVID-19 también tendría un efecto positivo en las perspectivas de crecimiento, sobre  todo  en  los   sectores   más   sensibles   a las interacciones sociales. Seguiremos muy de cerca los acontecimientos.

Los principales mercados bursátiles de la zona euro se perfilan interesantes, a la luz de un contexto de tipos ultrabajos en Europa, pero la cautela con respecto a los mercados periféricos del bloque está justificada. Estos son menos atractivos desde el punto de vista de las valoraciones y más propensos a decepcionar o a sufrir perturbaciones negativas en los próximos meses, sobre todo porque el dinamismo macroeconómico está perdiendo fuelle en Europa. La solidez del euro es también un obstáculo para las empresas europeas orientadas a la exportación.

En los mercados emergentes, seguimos priorizando Asia (excl. China) y Europa del Este frente a Latinoamérica y la región MENA (Oriente Medio y norte de África). Continuamos evitando los países que muestran una combinación de fragilidades financieras estructurales, dependencia de las exportaciones de materias primas, y riesgos monetarios y políticos.

También hemos aumentado nuestra exposición a China a través de un ETF local de acciones A. El mercado chino continúa siendo bastante atractivo, a la luz de sus perspectivas de crecimiento de los ingresos nacionales, incluso después de la notable rentabilidad estival. Las políticas presupuestarias y monetarias orientadas al mercado interno proporcionan un sólido apoyo a las acciones nacionales chinas.

Cuidado con la duración

Si bien la exposición a los tipos a largo plazo sigue resultando interesante dada la pendiente positiva de algunas curvas de rendimientos, la posibilidad de que los tipos largos aumenten, sobre todo los del USD, en caso de una victoria de Biden y de que los Demócratas se hagan con el control del Congreso, nos lleva a adoptar una postura tácticamente más prudente en cuanto a la exposición a la duración.

U.S, GERMAN AND SWISS 10-YEAR GOVERNMENT RATES
Tipos de la deuda pública estadounidense, alemana y suiza a 10 años
Tras alcanzar mínimos históricos, los tipos estadounidenses a largo plazo podrían experimentar presiones al alza temporales después de las elecciones presidenciales
Fuente
BANQUE SYZ, FACTSET

En el componente de deuda pública en euros, los tipos alemanes siguen estando muy caros tras la caída de septiembre. Podemos identificar valor en la deuda pública a largo plazo    de la periferia europea, tanto en términos absolutos (todavía ofrecen rendimientos positivos) como en relación con los tipos monetarios en euros, que muestran signo negativo.

En el segmento de la deuda corporativa, mantenemos nuestra preferencia por los bonos de alta calidad (Investment Grade), que continúan siendo nuestra subclase de activos predilecta en renta fija, gracias a la interesante rentabilidad prevista ajustada al riesgo en un entorno de tipos ultrabajos.

Las valoraciones son, obviamente, menos jugosas que hace unos meses, y el deterioro de los fundamentales justifica una inclinación hacia la calidad y la diversificación. Sin embargo, la deuda corporativa de alta calidad sigue manteniendo claramente su atractivo en comparación con la liquidez y la deuda pública, mientras que los bancos centrales proporcionen respaldo.

Mantenemos una leve preferencia por el alto rendimiento, ya que las valoraciones continúan siendo interesantes por lo general. Sin embargo, la pérdida de dinamismo económico y el deterioro de los fundamentales de la deuda corporativa pueden impedir una nueva compresión rápida y generalizada de los diferenciales y justificar que continuemos siendo selectivos en esta clase de activos.